Dos hectáreas de Riesling y Gewürztraminer en cara norte, dentro del Parque Natural del Cadí-Moixeró. Vivimos aquí; el vino es la excusa para que vengas a verlo.
Reservar visita y cataLa finca guarda una ermita románica entre prados y bosque, en el valle de la Cerdanya. En 2016 dejamos atrás nuestra vida anterior para plantar viña aquí; la primera vendimia llegó en 2020.
«Cal Mandrat es como Shangri-La: un lugar aislado en el que el tiempo parece no transcurrir.»
El fuerte contraste de temperatura entre el día y la noche da al vino un carácter propio y una acidez natural que lo prepara para evolucionar sorprendentemente bien en botella. El trabajo es meticuloso y casi todo manual.
Riesling, Gewürztraminer y, en sus primeros años, Chardonnay.
Franco-arcilloso, en armonía con el bosque alpino que rodea la finca.
Cultivo estrictamente ecológico, con la fauna de la Baixa Cerdanya alrededor.
La viña duerme cinco meses bajo la nieve.

Blanco ecológico de Riesling y Gewürztraminer. Tres meses sobre lías finas —60% en acero inoxidable y 40% en bota de roble francés— para una untuosidad poco habitual en un blanco de montaña.
Somos los dos, más la gente que sube a ayudarnos en poda y vendimia. Si vienes a la finca, la visita la hacemos nosotros: es la única manera que sabemos de contarlo.
Un paseo entre las cepas, la historia del proyecto contada por quien la vive y una cata de Campgran en la bodega. Grupos pequeños, con cita previa.